lunes, 4 de mayo de 2009

Creadores de nuestra realidad

Hay una tema que normalmente no solemos analizar con suficiente profundidad, aunque diariamente lo estamos viviendo en nuestras vidas. "La realidada depende del observador". Existen tantas realidades como observadores hay en este universo, con conciencias diferentes, niveles diferentes, por lo tanto la realidad que se crea depende del nivel de conciencia que tenga el observador. No es lo mismo el universo que verá una hormiga que el ser humano. Digamos que nosotros estamos en el nivel de conciencia más alto, o con más potencial. En el universo no exite nada que no pueda crear el hombre ni el hombre es nada que no sea cada existencia del universo. Por lo tanto, este propuesta nos debería hacer reflexionar sobre la gran capacidad que tenemos de reorientar las cosas, de alterarlas y cambiarlas. Estamos en cada instante reinventando nuestra realidad. Según pensamos, según sentimos, será nuestra realidad. Si nosotros cambiamos, nuestro alrededor, nuestra realidad, también cambiará. Me permito ofrecer un texto de mi amiga argentina, Violeta, que he recibido hoy mismo, lo cual comparto en toda su dimensión, así transmito normalmente a mis alumnos y conocidos, y además, creo que en las circunstancias actuales de coyuntura global, nos hará reflexionar sobre el asunto. Espero que lo disfrutéis y sea tan revelador como lo es para mí.

"El aforismo, “Como un hombre piensa en su corazón, así es él,” abarca su ser y cada condición y circunstancia de su vida.

El carácter de una persona es la suma de todos sus pensamientos, el ser humano es exactamente lo que piensa.

Así como una planta brota de su semilla, las acciones se crean a partir de las semillas invisibles del pensamiento, y no podrían existir sin ellas. Esto es aplicable por igual a aquellos actos considerados “impensados” y “no premeditados” como a aquellos que son voluntariamente ejecutados.

Así como las acciones son los creadas por los pensamientos, la felicidad y el sufrimiento son sus consecuencias. Cosechamos los frutos dulces o amargos que hemos sembrado.

Nuestros pensamientos moldean nuestra persona y nos hacen lo que somos. si estás lleno de pensamientos negativos de cualquier índole, el sufrimiento te seguirá a donde quiera que vayas. Y si tienes pensamientos constructivos la felicidad llenará tu vida, sin lugar a dudas.

El desarrollo de la humanidad está gobernado por leyes inmutables como la ley de causa y efecto que es tan absoluta e inevitable en el mundo de los pensamientos como lo es en el mundo material. Un buen carácter no es fruto de la casualidad sino el resultado natural de un constante esfuerzo en albergar los pensamientos correctos, el efecto de una muy larga y apreciada asociación con pensamientos admirables.

Un carácter pobre o destructivo, por el mismo proceso, es el resultado de pensamientos negativos mantenidos continuamente.

Con la elección y aplicación de los pensamientos correctos el hombre se acerca a su naturaleza divina; con la aplicación y el abuso de los pensamientos incorrectos, desciende a su naturaleza animal.

De todas las maravillosas verdades espirituales que han sido recuperadas y redescubiertas en esta era, la más grandiosa y fecunda es que somos dueños de nuestros pensamientos, creadores de nuestro carácter, modeladores de condiciones, entorno y destino.

Tienes en tí la llave para solucionar todo lo que se te presente, realmente eres un ser de Poder, Inteligencia y Amor, y amo de tus propios pensamientos, y llevas contigo la transformación y regeneración de todo en tu mundo. Eres creador en potencia.



En las peores circunstancias eres el amo necio y testarudo que no puede ver más allá de ti mismo, pero cuando comienzas a buscar vías para salir de tal situación y la superas te transformas en el amo sabio y diligente descubriendo dentro de ti mismo las leyes del pensamiento; descubrimiento que es resultado de aplicación, auto-análisis, y experiencia.


Los diamantes son obtenidos solamente después de mucho buscar y excavar, y para encontrar la verdad de tu ser debes cavar con determinación en lo profundo de tu alma, si vigilas, controlas, y alteras tus pensamientos, siguiendo sus efectos en sí mismo, en otros, en tu vida y circunstancias, enlazando causa y efecto con práctica e investigación pacientes, te transformarás en el forjador de tu carácter, u vida, y creador de tu destino.
Aquí es donde se aplica a la perfección el aforismo “Aquel que busque encontrará; a aquel que toque la puerta ésta se le abrirá”; sólo con paciencia, práctica y persistencia incesante podrás crear la vida que deseas."

sábado, 2 de mayo de 2009

La doctrina del shock

domingo, 2 de noviembre de 2008

La Paciencia

"Una demora no es una negación". La paciencia es una virtud que no poseen muchas personas. Tenemos muy poca dificultad en identificar lo que queremos y lo que necesitamos. El problema viene cuando esperamos que eso se manifieste. Nos ponemos nerviosos, dudosos, incluso temerosos, cuando no vemos que lo bueno viene hacia nosotros tan pronto como pensábamos que lo haría. A veces hasta nos permitimos creer que alguien o algo puede detenernos o hacer que lo bueno no venga. Nos preocupamos, nos quejamos y a veces hasta perdemos la esperanza. No podemos ver que nosotros mismos nos ponemos obstáculos. Nos olvidamos del ritmo universal del desarrollo de las cosas y del orden divino. Puede ser que no nos demos cuenta de la forma en que nuestras dudas, miedos y pensamientos negativos sacan de raíz las semillas positivas que sembramos. Sencillamente no entendemos que tenemos ese deseo gracias a que existe la posibilidad de que se cumpla. Debemos entender la virtud de la paciencia porque cada vez que abrimos el horno, corremos el riesgo de hacer que se eche a perder una buena torta (pastel). "Yo tengo todo el tiempo del universo" Siempre tenemos algún deseo y queremos que se haga realidad. Pero no sabemos esperar a que todo llegue en el momento justo, ni antes ni después. Nos invade la ansiedad, el apuro, y cuando aquello que deseamos no llega, o se demora pensamos que algo no deja que se haga realidad, o sentimos que la vida quiere castigarnos negándonos aquello que anhelamos, o que una fuerza poderosa y negativa aleja de nosotros el bien y obstaculiza nuestra vida. Tenemos el camino, en el horizonte brilla aquello que deseamos y nosotros corremos para tratar de alcanzarlo. Pero mientras lo hacemos ponemos en el sendero todo lo que es negativo. Entonces en ese apuro tropezamos y tropezamos y cuando al fin nuestro deseo se hace realidad nos decimos que "todo nos cuesta tanto"... " que llegar a la meta fue tan sacrificado" y claro no es para menos, si en vez de ir caminando aceleramos el paso, si dejamos la paciencia olvidada en un costado del camino y encima envueltos en nuestra propia angustia en lugar de darle luz a nuestro deseo solo lo llenamos de miedo e incertidumbre.
Paciencia... Es necesario tener paciencia. Dejar que todo se cumpla y se realice en el momento adecuado. Tener fe y esperanza por sobre todo hace que nuestros deseos se llenen de energía positiva y nos anima a creer en que todo es posible y que así será.
Uno de los secretos de la felicidad es tratar de disfrutar del "bello presente", un bello regalo que pocas veces degustamos y apreciamos. Al final todo tiene su consecución, su devenir, por lo tanto dejemos de ofrecer "resistencia" al fluir de las cosas. Seguro que seremos más felices y la enfermedad del siglo XXI llamada estrés, desaparecerá, y por fin podremos tener tiempo para disfrutar de nuestra vida con los demás, que de eso se trata.

lunes, 28 de abril de 2008

Seminario Inteligencia Emocional

El viernes 25 de abril se realizó en la Sede de la Fundación Piquer el Seminario de Inteligencia Emocional impartido por D. José Pinilla (Global Consultor).
Las personas que asistieron a la charla, que duró más de dos horas, aprendieron o rememoraron conceptos y conocimientos esenciales para tener una vida más equilibrada en todos los aspectos.

Las conclusiones que pudimos sacar los que participamos fueron principalmente que no tenemos que dejar que ni la razón ni las emociones prevalezcan en nuestra vida, que hay que llegar a la armonía entre las dos partes intrínsecas del ser humano para afrontar los problemas o las situaciones que genera nuestra existencia.

De una emoción negativa tenemos que compensarla con otra positiva, para saber valorar lo bueno de lo que acontece tanto en nuestro interior como alrededor de nosotros. Pero nunca evitando los problemas o las emociones, sino conviviendo con ellas para comprenderlas y superarnos diariamente.
Desde luego que, a veces, las emociones nos desbordan y no podemos salir de ese estado de estancamiento y de negatividad, pero hay que conseguir un mayor autocontrol y autoconocimiento, al estar a gusto con nosotros mismos podremos estar con los que están a nuestro alrededor.

Todo esto además nos generará un bienestar en cualquier faceta de nuestra vida, ya que existen conflictos internos y externos continuamente –laborales, personales, familiares…-, pudiendo así expresar nuestras emociones y canalizarlas de la manera más adecuada. Además un cambio de actitud en este sentido nos hará afrontar de la manera más adecuada enfermedades o incluso evitarlas por nuestra positividad y manejo de la ansiedad emocional.

A veces, cosas que ya sabemos se nos olvidan por el propio estrés o inercia de la vida cotidiana, cuando lo oyes de nuevo es cuando te paras a reflexionar sobre todo lo que estás haciendo mal. Creo que para todos los que acudimos a la charla fue, sino un punto de inflexión en nuestras vidas, un respirar hondo y recapacitar cómo queremos ser y sentir, aunque sea hasta que la vorágine de esta vida acelerada nos haga olvidarnos de todo.

Sergio Muro San José, Secretario de la Fundación Piquer.

http://www.fundacionpiquer.es/sem25_04_08.html

miércoles, 16 de abril de 2008

Conducta Asertiva

Se considera una persona asertiva cuando afirma o niega positivamente, con seguridad, con sencillez o con fuerza. Toda persona tiene unos derechos asertivos, y el buen uso, con respeto y libre albedrío de los demás, serán necesarios para un buen desarrollo personal del ser humano.

En nuestras sociedades, sobre todo en los países más industrializados, la competencia y la intolerancia imperan a sus anchas. En el mundo laboral, generalmente, nadie se respeta y lo de opininar o que alguien se pueda equivocar, está como fuera de ese mundo. Y tenemos que pensar una cosa, si no te respetan personalmente, dudo mucho que puedan respetarte profesionalmente. ¿Merece la pena? Creo que no. Para ello os muestro un decálogo de los derechos de una persona asertiva y ojalá que muchos empleadores y empleados, amigos, familiares, se lo tomen en serio y aprendamos de una vez que todo lo que repercutimos en los demás, acabará afectándonos, y lo que nos afecta a nosostros, al final, la onda expansiva, llega a los demás. Estos son los 10 derechos asertivos:
  1. Tenemos derecho a juzgarnos a nosotros mismos, y por tanto nuestro comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones. No tenemos que otorgar a otras personas que sean los "jueces" de nuestras vidas. Salir de esta situación significa afirmar nuestra creencia en nosotros mismos.
  2. Tenemos derecho a no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento. Debemos asumir nuestros actos y no sentirnos en actitud pueril, como un niño justifica sus actos ante sus padres. Los demás también deben realizar un esfuerzo por entendernos.
  3. Tenemos derecho a decidir si somos responsables o no de encontrar soluciones para los problemas de otras personas. Cada uno ha de luchar por alcanzar sus objetivos o bienestar, siempre con unos fines individuales, que al final, siempre repercuten en unos fines colectivos. No debemos sentirnos "obligados" a realizar favores bajo ningún pretexto.
  4. Tenemos derecho a cambiar de parecer. Es algo natural y síntoma de apertura mental, sobre todo si existen razones que lo expliquen y la nueva situación parece mejor.
  5. Tenemos derecho a ser respetados. Desechar la creencia errónea que alguien es superior a nosotros, ni nostros de nadie. Ningún ser vivo.
  6. Tenemos derecho a cometer errores...y a ser responsables de ellos. No hay que sentirse culpables sino esforzarse en potenciar la capacidad de reacción y pensar que en algo negativo siempre existe un aprendizaje para evoluvionar a algo mejor.
  7. Tenemos derecho a decir "no lo sé".
  8. Tenemos derecho a decir "no lo entiendo".
  9. Tenemos derecho a ser independientes de la simpatía o antipatía que los demás sientan hacia nosotros en nuestra relación con ellos. La sinceridad con ellos y con nosotros mismos no ayudará a sobrellevar estas situaciones, que no por ello debemos rechazar o huir de individuos que no sienten simpatía por nosotros. Debemos aprender a decir que no, sin caer en la aquiescencia.
  10. Tenemos derecho a decir "no me interesa". No tenemos porqué alcanzar la perfección en todas las materias. De hecho no existe la perfección, la cual crea frustración, sino que lo que sea nuestra tarea y/o interés llegar a alcanzar un rigor en su desempeño.